El sistema, desarrollado por un equipo de la Universidad Johns Hopkins y la empresa Cortical Labs, ha sido bautizado como un “organoide computacional”. Está compuesto por organoides cerebrales: diminutas estructuras cultivadas a partir de células madre humanas que imitan ciertas funciones del cerebro. Estas células fueron conectadas a una interfaz electrónica que les permite comunicarse con hardware tradicional, permitiendo así el procesamiento de información.
A diferencia de los microchips de silicio, los organoides no solo consumen muchísima menos energía (milésimas de lo que usan los chips actuales), sino que también aprenden y se adaptan a estímulos, mostrando propiedades similares a la inteligencia humana básica. En pruebas iniciales, el sistema fue capaz de aprender a jugar videojuegos simples como Pong, ajustando su respuesta en función del rendimiento, al igual que lo haría un organismo biológico.
Este campo emergente, denominado inteligencia sintética biológica, no debe confundirse con la inteligencia artificial clásica. Mientras que la IA se basa en algoritmos entrenados por máquinas, esta nueva tecnología se nutre de la plasticidad neuronal de células vivas. El potencial es enorme: desde dispositivos que podrían integrarse con prótesis neurológicas avanzadas, hasta sistemas de computación capaces de resolver problemas complejos de manera más eficiente que las supercomputadoras actuales.
Sin embargo, el avance también plantea importantes dilemas éticos y filosóficos. ¿Podemos considerar consciente a un sistema que piensa con células humanas? ¿Deberían aplicarse límites bioéticos a estas tecnologías? Estas preguntas ya están siendo discutidas por comités internacionales.
Lo cierto es que este es solo el comienzo. Los investigadores prevén que en menos de una década podríamos tener chips biohíbridos con aplicaciones en medicina, neurociencia y computación avanzada. La línea entre lo biológico y lo digital se está desdibujando rápidamente.
Fuente:
Nature Electronics, 2024.
Originally posted 2025-08-06 20:31:36.