Contentamiento es estar por encima de las circunstancias, no estar ligado a los acontecimientos o problemas. Podemos estar llorando por la muerte de un ser querido y a la vez tener contentamiento, paz y gozo, porque sabemos que todo está dentro del plan divino y perfecto de Dios. Como dijo el médico Paul Tornier: “Lo que nos hace felices o desdichados no son las circunstancias, sino nuestra actitud ante ellas”.