Reflexión: “Cuando la respuesta está, pero debemos seguir marchando”

por Alejandro Villegas
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El pueblo de Israel tenía el mar abierto frente a ellos —la respuesta ya estaba ahí— pero aun así hacía falta el paso de fe: caminar. Si se hubieran quedado paralizados, el milagro habría estado presente pero inútil para ellos, porque la liberación no se completa solo con la promesa, sino con la obediencia que la activa.

Creo que la razón por la que a veces “desechamos” esa respuesta con nuestra actitud es porque el miedo, la duda o el cansancio hablan más fuerte que la certeza que decimos tener. Es fácil creer en la promesa cuando está en abstracto, pero cuando llega el momento de moverse —de dejar la orilla conocida y entrar en lo que aún se ve incierto, aunque Dios ya lo abrió— el cuerpo y la mente a veces se congelan.a veces es falta de fe, nuestra naturaleza humana aparta la mirada de su creador y pone más atención al raciocinio humano.

También hay algo simbólico en que Dios les dijo “marchen” y no “esperen a que se seque el camino” o “esperen una señal más clara”. La orden vino en pleno movimiento del mar, no después. A veces esperamos condiciones perfectas para obedecer, cuando la fe real se demuestra caminando en medio de lo que todavía se está abriendo.
Éxodo 14:15 — Cuando el pueblo estaba paralizado por el miedo frente al mar, Dios le dice a Moisés: “¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen.”

Por Alejandro Villegas
La Verdad Ahora

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